Negación vasca radical del capitalismo mundial

SEPTIMA CINTA: DONDE SE EXPLICA QUE UN ESCALOFRIO RECORRE EL ESPINAZO DEL CAPITAL, SUS PELIGROSISIMAS REACCIONES, LAS BESTIALIDADES QUE PROMETE AL PLANETA, L0 LOGICO QUE ES QUE ETA Y EL MLNV SE DECLAREN CONTRA "ESTE" MUNDO Y LA RESPONSABILIDAD DE QUE QUIZA LA LIBERACION NACIONAL Y SOCIAL DE EUSKAL HERRIA PUEDA SER LA CHISPA QUE INICIE LA CREMACION DE LA EXPLOTACION PLANETARIA

Los nuevos señores de los anillos: las empresas transnacionales o multinacionales (3). Su peso en el Estado español y la amenaza de sus prácticas. Naturalmente este fenómeno nos afecta a tí y a mí de lleno. Fíjate bien: con datos referidos a diciembre de 1988 un informe del Banco Mundial estimaba que LA MITAD DE LA PRODUCCION ESPAÑOLA ESTA GENERADA POR EMPRESAS EXTRANJERAS QUE EMPLEAN AL 43% DE LA POBLACION OCUPADA. Y un informe de The Economist Intelligence Unit, hecho público en 1992, ha señalado que: "Para satisfacer las necesidades del creciente déficit público, España se puso a la cabeza de Europa en la retribución del dinero. En consecuencia, la inversión extranjera llegó masivamente a España: entre 1986 y 1991 llegaron 9,8 billones (millones de millones) de pesetas" y, como resultado de este flujo inversor: "MAS DEL 50% DE LA CAPACIDAD PRODUCTIVA ESPAÑOLA SE ENCUENTRA CONTROLADA POR INTERESES EXTRANJEROS" Según estudios del Ministerio de Economía, circa del año 1991 el capital extranjero estaba presente en alrededor de 22.000 sociedades españolas sumando dos billones y medio de pesetas. Y en 10.000 empresas la participación extranjera era igual o superior al 50% de su capital social. Es decir, que eran los que mandaban. En la primavera de 1992 el vicepresidente del Banco Bilbao Vizcaya afirmó que el 41% de la industria española estaba en manos extranjeras, que el 20% era propiedad del sector público y que tan sólo un 39% permanecía en manos privadas españolas. ¿Quieres un dato vasco?. Rumia un poco éste: tenemos instaladas en Navarra alrededor de noventa empresas transnacionales. Y el director de Promoción de la Sociedad de Desarrollo de Navarra (Sodena) dependiente del gobiernillo foralillo que padecemos presume del dato. Y destaca como un éxito que Navarra tiene la mayor densidad de todo el Estado español en cuanto a inversiones de capital extranjero en empresas industriales. Y presume de que la cuarta parte (el 26%) de los empleados de la industria navarra lo están en empresas donde es mayoría el capital extranjero. Es decir, presume de que uno de cada cuatro trabajadores industriales en Navarra tienen su trabajo pendiente del hilo que pueden cortar mañana a cientos o miles de kilómetros de Navarra. Puedo darte un ejemplo feroz de la implacabilidad con la que las transnacionales deslocalizan sus instalaciones creando paro en los paises donde antes estaban para crear empleo en donde la miseria ambiente, la bestialidad de las dictaduras que han eliminado toda acción sindical eficiente y la existencia de un gigantesco ejército de reserva de mano de obra les garantizan conseguir pagar salarios miserables e imponer cargas de trabajo insoportables. El ejemplo feroz es el de Thomson, una transnacional que es propiedad del Estado francés y que es el buque insignia de la industria francesa para la alta tecnología, para la electrónica militar y aeroespacial (2º productor mundial), además de ser uno de los mayores fabricantes del mundo de televisores, aparatos y cámaras de vídeo y el mayor fabricante francés de neveras, lavadoras, secadoras, hornos microondas, etc. Pues bien, siendo como es Thomson la industria estratégica francesa por excelencia, realiza fuera de Francia tres cuartas partes de su valor añadido en el sector de la electrónica de gran público. Creando empleo fuera de Francia, destruyéndolo dentro de ella y dejando en ridículo la estrategia industrial estatal francesa para la creación de empleo. Si eso hace una transnacional francesa dentro de Francia ¿puede alguien extrañarse de las deslocalizaciones que hacen las transnacionales en los países donde simplemente tienen filiales? En los periódicos españoles de estos meses pasados han estado apareciendo constantes muestras (caso Suzuki en Linares, caso Volkswagen en Seat) de la patética desigualdad del poder de negociación que tiene el Gobierno de una Comunidad o de un Estado frente a los caprichos o la voluntad de una transnacional. ¡Y eso que el Estado español figura entre los diez con mayor Producto Nacional Bruto del mundo!. Quiero ahora, antes de acabar de hablarte de este asunto de las corporaciones gigantes, de las empresas gigantescas y despiadadas, aclararte por qué he venido llamándolas de dos formas: multinacionales y transnacionales. El uso de esos dos términos para referirse a gigantes como la General Motors o Toyota o Basf o Hitachi o a tantas otras refleja, por un lado, la evolución del concepto en la literatura científica y periodística sobre el fenómeno. Multinacional fué un término inventado en abril de 1960 por David E. Lilienthal en un trabajo titulado precisamente The Multinational Corporation y que hizo fortuna cuando la revista BUSINESS WEEK publicó en abril de 1963 un informe especial titulado Multinational Companies. Hoy, sin embargo, hay una Comisión de las Naciones Unidas dedicada al fenómeno y que lleva como nombre United Nations Commission on Trasnational Corporations. En fin, recuerda que hace poco te hablé del último informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (CNUCED) sobre ese tipo de empresas emitido en julio de 1993 y titulado World Investment Report 1993. Transnational corporations and Integrated International Production. Parecería, pues, que multinacional y transnacional son términos que designan la misma cosa y que es cuestión de moda o de preferencia personal el usar uno u otro. Pero no es así o, por lo menos, no es sólo así. La evolución del "término" multinacional al "término" transnacional refleja un cambio en la realidad, un cambio en el fenómeno designado, aunque de ese cambio no sea consciente el que usa uno u otro término. Atiéndeme bien ahora porque será complicado de explicar aunque haré el máximo esfuerzo para simplificar mucho una realidad que es tremendamente compleja. En efecto, una forma muy simplificada de describir la compleja situación de mutación que está experimentando el capitalismo real dentro de su actual pavorosa crisis mundial sería la siguiente: se trata de un proceso contradictorio en el que las empresas multinacionales son el principal agente que acelera la tendencia profunda (genético-estructural) del sistema capitalista hacia la mundialización, hacia la centralización y concentración del capital a nivel mundial, hacia la acumulación capitalista a escala mundial, hacia esa progresiva mundialización del espacio que el capital necesita para reproducirse y para aplicar en él su lógica interna que exige esa mundialización para su incesante desarrollo y expansión. Empujada -te insisto- por las empresas multinacionales que son los más genuinos agentes de la internacionalización del capital, las principales beneficiarias de la centralización del capital y las ávidas acaparadoras de la creación, difusión y utilización de las tecnologías nuevas, esa mundialización de la economía y del capitalismo supone: 1) que es mundial la valorización del capital (que el tiempo de trabajo socialmente necesario que regula el valor de las mercancías se establece a nivel mundial en vez de a nivel nacional o continental), 2) que las decisiones empresariales se toman contemplando un marco mundial y no nacional o continental, 3) que la localización óptima de la instalación de una empresa lo es respecto de un marco mundial y no nacional o continental, 4) que la financiación de las empresas es mundial, lo cual supone que los recursos -tanto ajenos como propios- se consiguen en todo el mundo y no en una nación o en un continente y que, por ello, tanto el capital como la propiedad y la extracción y reparto de beneficios están también mundializados, 5) por último (pero lo más importante porque es la génesis del proceso) que el mercado es mundial: que se vende en todo el mundo y que se entra en competencia con todas las empresas del mundo. Ahora bien, recuerda que te dije que se trata de un proceso contradictorio. Sucede que frente a esa tendencia profunda del capitalismo hacia la mundialización se levantan obstáculos y feroces resistencias que son lógicas en quienes (y son muchos) tienen mucho que perder si el proceso sigue avanzando. Por un lado se resisten los viejos Estado-nación del Centro del Sistema (p.e. Reino Unido de la Gran bretaña, Alemania, Francia, Estados Unidos, Japón, etc) y los Estados surgidos a su imitación, que fueron en su día herramientas clave para facilitar la acumulación y la expansión del capital y que, aferrados a seguir siendo protagonistas de la Historia mundial, se empeñan en seguir existiendo como entidades diferenciadas y en seguir diseñando y aplicando políticas económicas propias y diferentes y legislaciones propias y diferentes (o en imponérselas a sus socios en el caso de la Unión Europea y de la NAFTA), haciéndose así obstáculos, frenos o rémoras OBJETIVAS para la mundialización. Y que muchas veces se oponen concretamente a los intereses de las fracciones mundializadas de SU capital nacional, que suelen ser hegemónicas, forzados a esa oposición por los intereses de las fracciones no mundializadas de SU capital nacional. Que no son hegemónicas pero que son mayoritarias si su peso se cuenta por el número de personas individuales que están implicadas en o dependen de su funcionamiento y que, por esa razón, son mayoritarias en la influencia directa en los votantes que los gestores del Estado necesitan para seguir siéndolo. De forma que no es raro que todavía haya Estados que juegan sus bazas en contra de los intereses del capital mundializado por hacerlo a favor de los capitalistas de SU Estado. Si te paras ahora a pensar en las broncas que te cuentan todos los días los periódicos o los telediarios que se producen en el interior de los órganos de la Unión Europea o en el seno del Grupo de los 7 o las tripolares trifulcas Japón-USA-UE en las discusiones del GATT, y las piensas a la luz del esquema de ese proceso contradictorio que acabo de describirte (mundialización-resistencia de los Estados) es probable que empieces a entender el oculto sentido de que en los telediarios parece sólo ser una confusa historia llena de ruido y de furia y contada por un idiota. Pues bien, ahora es preciso que captes el hecho histórico de que en su fase de creación, ascenso y maduración (desde principios del siglo XX pero sobre todo después de la II Guerra Mundial en los años cuarenta, cincuenta y sesenta) las empresas multinacionales estaban todavía ancladas cada una en su Estado de origen, ejerciendo su potencia a partir de su base nacional, aceptando la regulación de su Estado y controladas aún por él (en la relativa medida que un Estado capitalista tiene una autonomía relativa respecto del capital y puede controlar a los grandes núcleos de poder económico en su territorio precisamente para defender los intereses globales capitalistas). Pero en los años setenta, ochenta y noventa, en los años de la actual pavorosa crisis mundial capitalista, siendo la salida buscada por el capital la de acelerar su mundialización, esas multinacionales de las fases anteriores han ido evolucionando, han ido cambiando paulatinamente hasta metamorfosearse en transnacionales. En compañías que ahora ya actúan en mercados globales a través de operaciones globales, con óptica y perspectivas globales, con una composición de capital y un reparto de beneficios mundiales, sin ubicación nacional predominante. ¿Recuerdas que hace un rato te expliqué como la Thomson (teórica propiedad del Estado francés) coloca los intereses de la Thomson por encima de los intereses de la economía y de los trabajadores franceses?. Espero que ahora entiendas mi uso alternativo o simultáneo de los términos multinacional y transnacional. Los he venido usando como equivalentes porque, como acabo de decirte, se trata de un proceso que aún está en marcha y que es contradictorio. Porque aún no todas las multinacionales se han mutado en transnacionales. Pero te recomiendo muy vivamente que tengas muy presente que las transnacionales son otra cosa (y más peligrosa aún) que las multinacionales. Ten muy en cuenta también algo que ya te he dicho: que son las transnacionales las que hoy crean, controlan y tienen acceso a los nuevos descubrimientos. Que son ellas las principales creadoras y controladoras de tecnologías. Y, por favor, no te dejes engañar ni un segundo por el gigantesco esfuerzo en publicidad y Relaciones Públicas que las grandes transnacionales realizan para inculcar en la población mundial una falsaria y estupefaciente imagen de sí mismas. La que pinta un mundo idílico en el que grandes empresas transnacionales que son todas hipereficacísimas compiten deportivamente entre sí para llevar sus últimos (y cada vez mejores y más baratos) productos a los consumidores educados y reflexivos de todo el mundo mientras que los torpes e inadecuados gobiernos se hacen casi invisibles. Recuérdalo bien: EN EL ACTUAL DILEMA ENTRE EL COMUNISMO O EL CAOS LAS GRANDES TRANSNACIONALES SON LAS PRINCIPALES RESPONSABLES DE LA GENERACION DEL CAOS.

Las bestialidades que el capital puede y quiere hacer y está haciendo para salir de la crisis mundial en que está metido